Mientras el tiempo pasa a mi alrededor,
pienso y pienso en lo que realmente espero.
Poco a poco pierdo la esperanza y la valentía
de seguir andando.
mi caminar poco a poco se va haciendo taciturno,
cansado y apático.
Cada minuto pierdo mi horizonte y lo único que,
realmente me motiva es el dormir en mi lecho.
Soñar, soñar con un mundo ajeno y extraño.
Un mundo donde me pierdo y me encuentro,
donde soy rehén y salvador, opresor y víctima.
Un mundo del que cada vez puedo y quiero menos escapar.
Cada día transcurre en un conteo insufrible de minutos
antes de volver a dormir y perderme.
Cada día mi angustia se limita a saber,
que tan pronto podré descansar en mi cama...
Me alejo cada día...la realidad se va poco a poco.
me absorbe la pereza, la apatía y la desidia...
y es solamente morfeo que día a día me abraza,
me calma, me ama, me hace sentir pleno...lleno...útil.
Cada jornada empieza, colocándome una careta,
una ilusión que nadie puede realmente esquivar.
una sonrisa y carcajada vacía, como mi negra alma.
Un alma que solo espera una sola cosa,
la oscuridad y vacuidad de la noche,
para escapar y realmente poder dormir, soñar y escapar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario