Poco a poco se derrite, el invierno al verano,
Ligera pero constante, la gota avanza en la roca,
Sutil y firme, se quiebra la esperanza al pasado.
Un día avanza y una tarde llega,
Esperando la noche para abalanzarse serena.
Un día acaba y una tarde espera,
Que la noche calme una mente inquieta.
Poco a poco continúan, llegando al mar mis lágrimas,
Suaves y serenas, se apilan en el fondo de mis secretos,
Vacuidad y premura, resguardan aquel averno.
Un día inicia, una tarde añora,
Que la noche calme un corazón sin sosiego.
Un día muere, y una tarde llora,
A que la noche calme... aquel roto anhelo.
Ligera pero constante, la gota avanza en la roca,
Sutil y firme, se quiebra la esperanza al pasado.
Un día avanza y una tarde llega,
Esperando la noche para abalanzarse serena.
Un día acaba y una tarde espera,
Que la noche calme una mente inquieta.
Poco a poco continúan, llegando al mar mis lágrimas,
Suaves y serenas, se apilan en el fondo de mis secretos,
Vacuidad y premura, resguardan aquel averno.
Un día inicia, una tarde añora,
Que la noche calme un corazón sin sosiego.
Un día muere, y una tarde llora,
A que la noche calme... aquel roto anhelo.