Considero que soy una mala historia,
una llena de drama y empapada en fracaso.
una historia llena de idas y de pocas vueltas,
un capítulo necesario en la vida de otros,
una historia triste que debe ser solo superada,
más no contada.
Considero haber herido a otros,
algunas veces sin querer,
otras con resentimiento y dolor,
y unas pocas con alevosía y ventaja.
Es por eso, que siempre soy el que huye,
el que desaparece sin dejar rastros,
sin dejar huellas de su infame paso,
rogando en las sombras que el dolor merme.
Mis días se resumen en evitar herir más,
en pensar que es mejor ser odiado,
ser un triste episodio fácil de olvidar,
ser un triste episodio fácil de olvidar,
una pequeña traba en el largo andar....